Foto: Gloria, Benjamín y Sebastián 

El primer día que vi a Gloria fue en casa de una buena amiga. En pocos segundos capturó mi total atención. Ese día supe con cierta facilidad que ella era, entre otras cosas: ¡De Argentina!, Buena amiga, Esposa, Mamá, Leal, Guapísima, Sonriente, Entregada, Apasionada por lo que hacía, Servicial, entre otras cualidades. Fui testigo de cómo Gloria transmitía fuerza.

 

Me imaginé que esa fuerza debía de tener un centro muy poderoso; una raíz muy bien puesta. Sin embargo, no sabía ningún detalle de su vida.

 

Poco tiempo después me “cayó el veinte”, como decimos en México. Es decir, entendí mejor las cosas. Gloria no era así por mera casualidad. La vida le había llevado a desarrollar una fortaleza y una energía especial.

 

Gloria es mamá de dos niños con autismo, Sebastián y Benjamín. Su vida se centra en estar y sentirse bien para así ayudar a los demás, comenzando por sus hijos y su esposo. Así es como también ella puede llegar a muchas personas gracias a sus aportes en organizaciones sin fines de lucro en beneficio de niños con autismo.

 

“Cuando tu niño es diagnosticado con autismo, los sueños que tuviste en todo el embarazo se desvanecen. No sabes si tu hijo va a hablar, si algún día te dirá te amo, si te dará un beso, si aprenderá a leer, si tendrá algún amigo, si podrá estudiar o tener novia, casarse, etc.”

 

“Me considero SuperViviente porque dentro de todo lo difícil que me ha tocado vivir y los retos que se me han presentado, elijo vivir la vida plenamente, elijo tirar para adelante, elijo celebrar a mis hijos como son y ayudarlos a estar sanos. Me gusta contagiar alegría a otras personas, dar esperanza, porque todo puede lograrse cuando tenemos apoyo”.

 

Gracias Gloria por darnos ese apoyo incondicional. ¡Por darnos esperanza y ejemplo de que con una buena actitud y voluntad, el sol sale todos los días!

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¿Quién eres, Gloria?

Soy mujer, soy mamá y soy amiga. Soy una persona que vive el hoy, aprendiendo de errores del pasado y siempre mirando al futuro con esperanza. Soy una persona de Fe, creo que sin Dios y mis Ángeles, todo hubiera sido mucho mas difícil. Soy una constante luchadora, soy defensora del planeta, defensora de la SALUD, y defensora sobre todo de los niños e indefensos.
Soy imperfecta, y tal vez he perdido amistades por mi forma de pensar. Soy vulnerable, soy llorona, y me cuesta ver el dolor ajeno. Me considero “tremenda mamá leona” cuando se trata de mis hijos: saco fuerza de donde no tengo para ayudarlos.
Soy mamá de dos niños ”extra especiales”. Mi lucha ha sido constante: quiero recuperar esos niños que tuve y que el Autismo me robó. Mi meta del día es que mis hijos mejoren, que se desintoxiquen, que no tengan dolor, que sonrían, que aprendan, que canten y que jueguen.
Me dedico a ayudar familias con Autismo. Desde hace tres años soy coordinadora de una asociación llamada “Talk About Curing Autism” www.tacanow.org , donde organizo charlas y conferencias para enseñar como se pueden ayudar a estos niños. Aparte soy mentora de docenas de familias, de las cuales creo he aprendido yo mas de ellos, que ellos de mi.

 

Además de todo esto, me dedico a ser consultora y distribuidora de productos naturales para la familia y el hogar. Y hace poco he iniciado mi propio sitio web para familias que buscan información, en la cuál he añadido la experiencia de mi propia familia: www.livinglifewithhopeandhealing.com

 

Gloria, ¿te consideras una SuperViviente?

Como mujer me siento una superviviente después de vivir la muerte de mi primer hija, Lara, que nació muy prematuramente. Pensé que mi vida se acababa sin ella en mis brazos. Y me hice fuerte. Le pedí a Dios otro hijo, y nos mandó dos hijos mas. Con ambos, pasé los nueve meses del embarazo en reposo absoluto. Y con ambos, llegó el Autismo.

 

¡Hay que ser SuperViviente para despertarse a la mañana sabiendo que comienza otro día en el que hay que poner toda la energía del mundo para ayudar a tus hijos a subir otro escalón! Cuando tu niño es diagnosticado con Autismo, esos sueños que tuviste en todo el embarazo, se desvanecen. No sabes si tu niño va a hablar, si algún día te dirá te amo, si algún día tu niño te dará un beso, si aprenderá a leer, si tendrá algún amigo, si podrá estudiar o tener novia, casarse, etc.

 

Me considero SuperViviente porque dentro de todo lo difícil que me ha tocado vivir y los retos que se me han presentado, elijo vivir la vida plenamente, elijo tirar para adelante, elijo celebrar a mis hijos como son y ayudarlos a estar sanos. Me gusta contagiar alegría a otras personas, dar esperanza, porque todo puede lograrse cuando tenemos apoyo.

 

¿Cómo fue que descubriste tanto valor en los medios naturales para curar y dar salud a ti, a tu familia, especialmente a tus hijos?

Mi trabajo de investigación comenzó cuando empecé a ver a mi niño enfermo a los 13 meses meses, cuando dejó de decir las palabras, dejó de comer, de tirarme besitos, de mirarme a los ojos y de jugar.

 

El diagnóstico vino unos meses después. Pero mi pregunta era: ¿dónde está mi niño? ¿A dónde fue y cómo puedo recuperarlo?
Ahí fue cuando empecé a buscar información de cómo sacar toxinas del cuerpo, de ver que suplementos podían ayudarle, de la conexión entre el sistema gastrointestinal y el cerebro. Comencé a cambiar todo en mi casa: reemplazar el botiquín con productos naturales como aceites esenciales; descartar todos los productos tóxicos de limpieza y usar vinagre, bicarbonato de sodio, limón, etc.

 

La diferencia mas grande que vi fue al dejar los productos lácteos, y dejando de comer gluten, soya, azúcar y comida genéticamente modificada.

 

Cuando empezamos la dieta libre de gluten, lácteos, soya, y azúcar, y comenzamos a comer productos orgánicos, y a utilizar aceites esenciales, la salud de mi familia se recuperó de una forma muy evidente. Mis niños mejoraron en semanas. Mi niño mayor empezó a decir palabras después de tres días de la dieta y supe que éste era el camino para ayudarles.
Aprendimos que las enfermedades debemos comenzar a tratarlas con remedios naturales, y si es absolutamente necesario, entonces probar algún medicamento. Mucha gente toma medicamentos al primer síntoma que tienen de alguna enfermedad, y con el tiempo su sistema inmune se hace mas débil. Nos hemos dado cuenta que realmente son contadas las ocasiones en las que nuestra familia ha tenido que usar antibióticos o algún otro medicamento. También nos hemos dado cuenta de que nuestros niños casi no se enferman, a comparación de los demás chicos que conocemos.

 

¿Cuáles son tus remedios o terapias complementarias/alternativas preferidas y porqué? ¿No es nadar contra corriente? ¿Vale la pena?
Nuestro día comienza aplicándonos aceites esenciales. Todos en la familia lo hacemos. Además, tomamos jugos naturales con semillas y suplementos como aceite de bacalao, minerales, multivitamínicos y otros suplementos específicos para cada uno de mis niños. Nosotros nos usamos medicina convencional, ni medicinas con prescripción; usamos todo lo natural. Personalmente también me he beneficiado de estos remedios. Por ejemplo, uso melatonina, valeriana y aceite de lavanda para conciliar el sueno.

 

Otra práctica complementaria que hemos hecho con los niños es la homotoxicología. Este modelo incluye el uso de remedios homeopáticos y hierbas, estimulando el mecanismo interno del cuerpo para drenar o desintoxicar patógenos, como parásitos y toxinas, como metales pesados y productos químicos.
También para desintoxicar hacemos baños iónicos de pies, que ofrecen una forma rápida y completa de limpiar y purificar el cuerpo. Los niños los disfrutan muchísimo.Comemos orgánico y sano.

 

Sí siento que voy contra la corriente. Siento que la gente me mira raro al ver lo que comen mis niños. No los dejo comer pastel, ni refrescos con colorantes, ni dulces, por citar ejemplos. Sin embargo, ya me acostumbré. He comenzado a pensar que los que están contra la corriente son ellos no yo.
¡Absolutamente vale la pena comer y vivir sanamente! Mis niños se están sanando y recuperando del autismo a DIARIO! ¡Cada día están mejor!

 

¿Podrías contarnos un poco de tu vida antes y después de ser mamá? ¿Qué es diferente?
¡Mi vida antes de ser mamá, era bastante inconsciente! Como nunca tuve problemas de peso, nunca me fijé en comer sano o no. Tomaba muchísima soda de dieta (¡no puedo creerlo; con lo tóxico que es!). Hacía poco ejercicio, y era una workaholic.

 

Ser mamá y vivir una situación al límite (el autismo de mis hijos), me hizo poner los pies en la tierra, tomar consciencia de cuánto me necesitan mis niños. Me hizo quererme y valorarme más; cuidarme y sanarme. Yo también adopté la dieta libre de lácteos y gluten, además de usar aceites esenciales todo el día. El cambio fue rotundo en mi.
La vida como mamá no es fácil. Sin embargo, es gratificante como ninguna. Cada logro de mis niños, lo festejo con locura.
Con niños con autismo tenemos la bendición de celebrar “pequeñas victorias”. Lo que muchos padres dan por hecho (una caricia, un beso, una palabra, una sonrisa) para nosotros es una grandiosa celebración.

 

Tu como Mamá SuperViviente y Emprendedora, ¿nos puedes compartir consejos prácticos qué haces hoy para SuperVivir?

  1. En la mañana prepárate un buen jugo en tu procesadora, con jugo de naranjas, apio, manzanas verdes, jengibre y chí Ve cambiando a diario los ingredientes.
  2. Aplica en tu nuca aceite de incienso y vetiver para estar enfocado en tu trabajo.
  3. Trata de hacer ejercicio a diario.
  4. Si puedes, practica yoga.
  5. En el día come snacks que sean sanos, como frutas y verduras.
  6. Hazte jugos de todo tipo y agrégale hierbas, especias y semillas.
  7. Trabaja en algo que ames.
  8. Cena temprano y liviano.
  9. Reza, reza mucho, pide por tu familia y por todos aquellos que lo necesitan.
  10. Descansa lo mas que puedas.
  11. Si tienes una pasión en tu vida, compártela con toda la gente que conoces.
  12. Para sacar a alguien adelante primero debes estar bien TU. Y luego podrás ayudar a tus hijos y a los demá¡Esto me costó tiempo entenderlo! Es como cuando en el avión saltan las bolsitas de oxigeno y te dicen que te las pongas tu primero y luego a tus niños. ¡Así es, tal cual!