Cuando quiero definir la palabra SuperViviente lo primero que se me viene a la mente es una persona que pasó por una prueba de salud muy difícil, o que tuvo un accidente muy fuerte. Sin embargo, si sigo analizando esta palabra que tanto me gusta me doy cuenta que TODOS podemos ser “SuperVivientes” desde el lugar y circunstancia que estamos viviendo.  ¿Porqué? Porque diariamente tenemos retos qué superar y podemos decidir cómo queremos vivirlos.

 

Un SuperViviente quiere vivir esos retos sacando el mayor provecho, aprendiendo y también disfrutando.

 

Hoy quiero dedicar esta #historiadesupervivencia a las Madres. A las mamás que viven los retos de la crianza, que aprenden, se equivocan, piden perdón, lloran, disfrutan, aman, gozan en y con sus hijos. Estoy segura, por que lo veo a mi alrededor y porque me toca vivirlo diariamente, que ser madre de uno, dos, tres, cinco o diez hijos es toda una aventura. ¿Están de acuerdo? Un reto que se vive más intensamente que aquel que nos pasa en carne propia. Cuando de un hijo se trata, nuestros sentidos y emociones se engrandecen, se expanden: nos duele lo que a ellos les duele, nos alegra lo que a ellos les alegra, nos preocupa lo que a ellos les preocupa.

 

En esta entrevista, Ana del Toro nos comparte cómo SuperVivir como Mamás. Admiro muchas cosas de Ana, pero la principal es su amor por el regalo de ser mamá. Le pregunté directamente que cómo le hacía para SuperVivir como mamá, profesionista y con otras facetas importantes en su vida. ¿Quiéres saberlo?

 

¡Gracias Ana por compartir tu manera de SuperVivir!

 

1. Platícame un poco de ti: quién eres, cómo te defines, casada, hijos, familia, gustos y pasiones, proyectos en los que colaboras, etc. 

Desde muy chica me he caracterizado por ser una persona activa, energética y emprendedora. En el colegio era el “chile de todos los moles” formando parte de equipos deportivos, mesas directivas de acción social, encabezando proyectos y buscando siempre un crecimiento integral en pro de ser una mejor persona.

 

Estoy casada desde hace 4 años y medio con un Polaco, lo cual hace más interesante nuestro matrimonio por la combinación cultural. Ambos nos apoyamos en todo, somos felices y como la mayoría de las parejas mortales de la tierra, tenemos nuestros días soleados y días grises.

 

Somos padres de dos hermosas niñas (qué puede decir una madre de sus hijitas) llamadas Paulina y Francesca; la primera de 3 años y la pequeña de 11 meses de edad. Paulina me recuerda tanto a mi de niña: un remolino, llena de vida y energía, ya va, ya viene. Y la pequeña es la “paz” de la casa; observadora, sutil y tierna. Amamos tanto la diferencia de temperamentos de cada una.

 

Nuestra familia es tan normal como cualquier otra. Disfrutamos estar juntos todo el tiempo que sea posible, a veces jugando, otras cocinando, unas más peleando y otras cuantas simplemente conviviendo. Estar juntos haciendo lo que sea es lo que nos gusta hacer. Siempre hemos dicho mi esposo y yo que “nosotros” somos “nuestro hogar”, así que vayamos donde vayamos, ahí va con nosotros nuestro nidito.

 

Una de mis mayores pasiones es aprender y compartir con otros mis conocimientos y experiencias. De las cosas que más plenitud y satisfacción me dan es ayudar a los demás. Y lo que le da vida a mis proyectos es el emprendimiento. Curiosamente mi preparación académica responde a mis intereses tanto en la parte humana, como en lo empresarial. Soy Licenciada en Administración de Empresas, Maestra en Ciencias de la Familia y un posgrado en Mercadotecnia Integral.

 

Por muchos años me desempeñé laboralmente en ambientes corporativos, es decir, trabajo de oficina y viajes recurrentes. Una vez que me convertí en madre, mi vida cambió radicalmente por decisión personal. He tenido la fortuna de poder elegir estar en casa para criar, educar a mis hijas y estar más pendiente de mi esposo. Sin embargo, por el hecho de haber pasado años laborando en un esquema bastante activo y de abundantes relaciones interpersonales, quedarse de un día para otro en casa, sí fue todo un reto y shock personal. A raíz de lo anterior y para sacudir la neurona, decidí emprender algunos proyectos desde mi casa en los que pudiera seguir aprendiendo, compartiendo y ayudando a las personas.

 

De esta manera nació Mamá Paso a Paso, al inicio más como un blog de experiencia personal, pero siempre con la visón de convertirse en una revista digital referente para las madres jóvenes. Hoy Mamá Paso a Paso es una revista digital sin restarle el toque de blog que definitivamente conserva, escrita por una servidora y también por autores experimentados en sus ámbitos de especialidad. Así también, éste año debuté como youtuber compartiendo tutoriales, consejos, recetas y tips de mujer y madre. Los invito a conocer y suscribirse a mi canal.

 

Finalmente, un proyecto fuerte y muy apasionante que acabo de emprender con miras a llevarlo a largo plazo, es el uso familiar y distribución de Aceites Esenciales de Grado Terapéutico. Me interesa sobremanera vivir lo más naturalmente posible y que mi familia lo haga también. En este proyecto encontré una solución natural a mi botiquín médico familiar y un propósito profesional que me brinda un ingreso económico sustentable.

 

2. Ana, ¿de dónde surge Mamá Paso a Paso y porqué? ¿A qué necesidad responde concretamente?

Nace de una inquietud. En mis años trabajando a favor de la familia me di cuenta que muchas mujeres tienen necesidad (incluyéndome) de aprender algunos – llamémoslo así – “métodos, recetas, trucos, consejos” para ser mejores esposas y madres, y como consecuencia formar familias sólidas y felices. La mayoría de las personas buscamos constantemente consejos sobre “cómo ser mejores” en todos los aspectos de la vida. En especial las mamás, quienes desean dar lo mejor de sí a sus seres amados, sin descuidarse a sí mismas.

La conclusión a lo anterior es que, ser esposa y madre no es algo que te lo dan hecho. Sino que lo tienes que ir edificando en paralelo con tu familia, construyéndolo paso a paso. Y para tener éxito en este gran proyecto, es indispensable desarrollar todo tu potencial como persona, trabajar en tu matrimonio y empeñarte en la educación amorosa y constante de tus hijos.

Aunque no existen fórmulas mágicas para conseguirlo, Mamá Paso a Paso pone a disposición del lector (madres jóvenes principalmente) una serie de contenido formativo, informativo y consejos útiles, que le harán más simple esa trascendente tarea.

De tal manera que logre SuperVivir las distintas etapas por las que transitará como madre de hijos de 0 – 12 años de edad.

 

3. ¿Crees que las mamás, en general, son SuperVivientes? ¿Porqué? 

Sin duda la maternidad es una etapa de muchísimos retos. Es muy fácil caer en un estado de mera “sobrevivencia” cuando no logramos ver más allá de la rutina y el cansancio de cada día que implica la crianza de lo hijos.

 

Hacer un alto y tomar consciencia de lo que estoy viviendo en el “aquí y el ahora” es mi mayor tesoro y donde está la fuente de mi felicidad. “Darme cuenta” que lo que estoy viviendo en el “hoy” pasará y jamás volverá. Tener una consciencia clara de lo anterior, me hace querer vivir al máximo, entregando todo mi amor y felicidad en cada etapa de mi maternidad.

 

“Darme cuenta” que mis hijas no serán eternamente niñas y crecerán en un abrir y cerrar de ojos; “darme cuenta” que jamás volveré a cargarlas como bebés si no lo disfruto “ahora” que lo son; jamás volveré a experimentar la conexión increíble de amamantar a mi bebé si no lo hago “ahora”; los berrinches que tanto nos fastidian a los padres son una excelente oportunidad para educar y acompañar “ahora” porque mañana habrás llegado muy tarde para educar y formar a tus hijos adolescentes; las risas, los gritos, la algarabía de los niños en la casa si bien le roban la tranquilidad al ambiente, también lo impregnan de inigualable alegría.

 

Quiero disfrutar el “hoy” porque mañana se habrán ido; a la universidad, se habrán casado o simplemente, habrán crecido…En definitiva, si partimos de la definición que nos ofrece Rosa es Rojo de “SuperVivir”“SuperVivir es decidir vivir al máximo, al extremo, haciendo lo que mi corazón más anhela y por lo cuál se apasiona día con día. Volverme loca de felicidad y exprimir mis días es SuperVivir.”

 

… entonces, todas las madres de este mundo deberíamos ser SuperVivientes por excelencia.

 

Como todas las etapas de la vida, la maternidad tampoco será eterna. Así que yo como madre, acepto el reto de “SuperVivir” que promueve Rosa es Rojo. Yo quiero volverme loca de felicidad, apasionándome cada día por mi vida, por mi esposo y por mis hijas, y agradecerle siempre a Dios el gran Don de la maternidad.

 

4. A veces escuchamos que la crianza de los hijos, en los primeros años de vida, implica mucho reto; a veces hay quien dice que es “complicada”. ¿Mamá Paso a Paso ayuda a las mamás SuperVivir?

Es cierto que la vida en familia con todas sus implicaciones es todo un reto. La crianza de los hijos, la vida en pareja, la vida social y profesional combinada, no es tarea fácil.

 

Una de las frases que personalmente han movido mi vida y que he tratado de hacer eco en Mamá Paso a Paso es: “Nunca te canses de volver a empezar”. Todo en la vida es un nuevo comienzo, literalmente ¡Todo! Todo es un ciclo de vida, de nosotras depende querer vivir la maternidad como una carga, o como un gran proyecto de vida siempre nuevo. Mamá Paso a Paso con sus contenidos invita a las madres a SuperVivir esta etapa de su vida, brindándoles pautas de acción y consejos útiles de cómo llevar con éxito esta grandiosa tarea.

 

Invita a disfrutar todas las complejidades de la crianza de los hijos y a recoger también los buenos frutos de su invaluable entrega. En su slogan refleja esa intención, ¡Disfruta el camino. Goza la Meta!

 

5. ¿Podrías contarnos un poco de tu vida antes y después de ser mamá? Retos principales y cómo los has ido superando

Primero que nada, hay un hecho en mi vida que ha sido determinante en mi desempeño como mamá. A los 11 años de edad perdí a mi madre; falleció. Crecí con todo el amor y cuidados que mi papá nos brindó a mis 3 hermanos y a mi (soy la más pequeña de todos). Tengo un gran padre que hizo de madre y padre a la vez, y del que me siento profundamente orgullosa y agradecida. Sin embargo, el vacío que deja la ausencia de una madre, nada ni nadie lo suple.

 

Considero que esa experiencia en mi vida me volvió una persona más sensible y atenta a las necesidades de los demás. Por esa razón no dudé ni un segundo la decisión de quedarme en casa criando y amando a mis hijas mientras las tuviera conmigo, a pesar de dejar de lado (temporalmente) mis anhelos profesionales.

 

Siempre he pensado que hay soluciones para todo y así ha sido. Quedarme en casa no ha representado un retroceso profesional, al contrario. Creo que ha sido el trampolín perfecto para lanzar mis propios proyectos y eso me ha llenado de satisfacción.

 

Retos como mamá he tenido muchos, bastantes diría yo. Los que van desde administrar y organizar el tiempo para cubrir la mayor parte de las actividades rutinarias, hasta los de niveles superiores que implican sacarle paciencia a la paciencia, sobre todo cuando mis queridas hijitas se ponen intensas.

 

Uno de mis mayores retos como madre es saber mantener mi equilibrio entre la blandura y la disciplina o firmeza con las que debo educarlas. Mi único referente al respecto ha sido mi papá, con un estilo obviamente masculino aunque siempre amoroso. A veces mi amor hacia ellas es expresado más con esa firmeza de papá, y aunque soy una persona afectuosa y nunca dejo de lado las expresiones de amor hacia mi familia, suelo ser más firme que blanda.

 

6. Tú como Mamá SuperViviente y Emprendedora, ¿nos puedes compartir qué haces hoy para SuperVivir esta maravillosa etapa de la crianza a tus hijos, en 5 consejos prácticos?

He aprendido que para SuperVivir exitosamente se requiere un balance sano en esas y en todas las áreas de mi vida. De esa manera mis hijas pueden tener una mamá feliz, mi esposo una esposa plena y yo una vida en equilibrio.

 

Dicen que los pequeños detalles hacen las grandes cosas. Pequeñas acciones conscientes llenas de amor “solo por hoy”, me hacen SuperVivir en mi vida de mujer, mamá, esposa y profesionista. Les comparto 5 sencillos consejos

Disfrutar el aquí y el ahora. Dejar de quejarme de todo y por todo. Reconocer -como lo dije en líneas anteriores- que “todo pasa”, y que no quiero despertar un día sabiendo que pasé mi vida sumergida en la añoranza del pasado o del futuro, pero nunca en el “hoy”, en este presente en donde realmente se encuentra la felicidad que tanto andamos buscando por todos lados menos en el “aquí y en el ahora”.

 

Amar, abrazar, besar… Cuando has perdido un ser tan amado en la vida, te das cuenta el valor que tiene expresarles tu amor cada día a los que amas. Porque no sabes si mañana nos volveremos a ver. Esta frase que leí en alguna parte me acompaña “No des para mañana todos los besos y abrazos que puedas dar hoy”.

 

Tener un “porqué” personal. Tener mis propios ideales me hacen una mujer feliz, una madre feliz y una esposa feliz. Tener una vida en equilibrio es lo más sano para cualquier persona. Mis proyectos de emprendimiento me hacen vibrar de emoción y esas ondas de alegría se hacen expansivas a toda mi familia.

 

Crecimiento integral. Prepararnos “siempre” para ser mejores en todas las áreas de nuestra vida. Ser mejores personas y no cansarnos nunca de seguir aprendiendo. Llenar nuestra vida intelectual, espiritual, emocional, física con buenas cosas, para cuando sea el momento de “dar” a los demás, tengamos tela de calidad de donde cortar. Esa es una de las razones por las cuales fundé MamaPasoaPaso.com

 

Valor “eterno”. Saber que mi entrega en todos los ámbitos de mi vida; personal, familiar, profesional y social, tendrán una recompensa terrenal y celestial. De acuerdo a mi Fe, los frutos de las cosas buenas que hago en esta vida los considero como “bendiciones”. Y los frutos de esta vida para la vida eterna los llamó “Cielo”.

 

Ha sido un verdadero placer poder compartir con ustedes un poco de mi vida. La clave esta en SuperVivir cada etapa, cada acontecimiento, cada segundo de vida. Espero que tú y que yo, sepamos vivir al máximo este tiempo que nos regala Dios.