Después de una cirugía de seno, ¿cuál es la mejor opción? ¿Reconstrucción? ¿Usar prótesis? ¿Será que existe una “mejor opción”? Sí; yo creo que sí existe una MEJOR opción.

 

Tomar la decisión de reconstruir tu seno después de una mastectomía no es cosa simple. Varios factores o ingredientes entrarán en juego a la hora de decidir. Algunos de ellos:

  1. Las recomendaciones de tu médico.
  2. Lo que tu cuerpo pide.
  3. Tus emociones y pensamientos.
  4. El tema económico y de seguros médicos.
  5. Ideas de tus seres queridos…¡Pero sólo de los MUY queridos!

 

Ya hemos platicado anteriormente que durante los tratamientos para curar el cáncer de mama se recibe una enorme cantidad de información y se visitan muchos doctores, con diferentes especialidades. Visitar al Cirujano experto en mastectomías u operaciones del seno y al Cirujano Plástico es prácticamente obligatorio (a veces resulta que es el mismo médico el que tiene las dos especialidades; a veces no).

 

Uno de mis cirujanos, Dr. H. le llamaré, tenía un carácter fuerte. Por los pasillos corría el rumor de que era “agrio” y “berrinchudo”. ¡A mi me encantaba; y mucho! Hicimos un buen “click” desde el inicio. Pero un buen día….¡nos enojamos! Sucedió que le dije que estaba segura que no me quería reconstruir después de la mastectomía. Y a Dr. H. le pareció la cosa más aberrante de este mundo. Discutimos fuerte. Mi marido estaba en esa cita y recuerdo que le pareció bastante ruda la forma en la que ambos nos habíamos comunicado.

 

La realidad es que yo no compartí con Dr. H. ninguna razón “de peso”, y él tampoco me dio argumentos que me hubieran hecho pensar diferente. No hubo comunicación. Y nos comportamos muy infantilmente. Terminé furiosa, y parecía que él también.

 

Al día siguiente estaba desayunando, cuando mi teléfono sonó. Dr. H. me llamaba directamente al celular (cosa poco común en mi experiencia con médicos en Estados Unidos). “Aideé, llamo para pedirte una disculpa. Y quiero compartirte mis razones para que las evalúes y tomes la mejor decisión para ti.” Por supuesto, yo también me disculpé por haber estado tan cerrada de mente un día antes. Lo escuché y tomé nota de todos sus comentarios y explicaciones. TODOS muy valiosos. Posterior a la llamada hice una lista de las razones que yo tenía para querer o no querer una reconstrucción. Las comparé. Las medité. Las recé.

 

¿Cómo tomar esta decisión? Como mencioné al inicio hay varios ingredientes que es importante tomar en cuenta para decidir bien. Los explico:

  1. Las recomendaciones del médico.
    1. Existen diferentes tipos de cirugías del seno. El tipo de cirugía que el doctor recomendará va a depender del tamaño del tumor, el “estado” o etapa en la cuál el cáncer es detectado, el tamaño del seno y si hay ganglios afectados. Sólo el oncólogo y el cirujano, trabajando en equipo, podrán dar una recomendación en cuánto a tu salud se refiere y tomando en cuenta los factores que menciono. Puede ser que recomienden una lumpectomía (donde sólo quitan el tumor y el pecho permanece prácticamente intacto). O bien, que se requiera algún tipo de mastectomía. Hay mastectomías diferentes: en algunas te quitan la glándula mamaria, pero pueden dejar la piel y el pezón intactos. En otras, te tienen que quitar piel, pezón, membrana que recubre a los músculos, por supuesto la glándula mamaria y/o ganglios de la axila. Esta información es sumamente valiosa para la decisión final. Recuerda que los doctores quieren nuestra SALUD, y si recomiendan tal o cuál cosa, es gracias a su conocimiento, a estadísticas, a otros casos que han atendido.
  2. Lo que el cuerpo pide.
    1. ¿Tu cuerpo está preparado? ¿Tu sistema inmune está suficientemente fortalecido? ¿Qué puedes hacer para prepararlo?
    2. ¿Cómo es tu piel? ¿Tu cicatrización? Recuerdo que ya tenía programado comenzar mis radiaciones tres semanas después de la mastectomía. Investigué y tomé en cuenta cómo mi cuerpo podría reaccionar con una reciente cirugía plástica, con implantes, y además recibiendo radiaciones por más de 30 días; qué podía hacer para ayudar a mi piel, qué no, etc.
    3. ¿Cuál ha sido o será el “orden” del tratamiento? ¿Qué tanta fatiga crónica tienes? Otra cosa que analicé fue mi cansancio, mi fatiga crónica. Tuve mis 8 sesiones de quimioterapia antes de tener la cirugía del pecho. Mi cuerpo estaba exhausto por los tratamientos. Las quimios me dejaron una anemia tremenda por lo que había requerido una trasfusión de sangre. La reconstrucción post-mastectomía involucraba más operaciones, al menos 2 o 3 más. Factores que tuve que considerar.
  3. Tus emociones y pensamientos.
    1. Es súper válido e importante identificar cómo te puedes sentir al ver a tu cuerpo diferente. Qué tan práctico va a ser en el día a día. Qué ropa disfrutas ponerte. En qué trabajas. Cuántos años tienes. Estas respuestas pueden darte mucha luz a la hora de tomar la decisión final.
  4. El tema económico y de seguros médicos.
    1. ¡Súper importante! ¿Tu seguro de gastos médicos cubre una reconstrucción? ¿Puedes y quieres pedir alguna ayuda económica o préstamo? ¿Qué tanto vale para ti este compromiso? ¿Qué otras prioridades familiares de inversiones o gastos tienen por hacer? Este factor es clave para tomar decisiones.
  5. Ideas de tus seres queridos…¡Recuerda, de los MUY queridos!
    1. La decisión final será sólo TUYA. Esa es mi invitación y mi deseo. Sin embargo, por AMOR  es importante escuchar opinión de tu esposo/pareja (no invitaría a nadie más). Si se deja a un lado el egoísmo, nuestros seres más queridos nos podrán iluminar con razones que tal vez no hemos considerado aún.
    2. Otra ayuda en concreto  es que consultes con otros SuperVivientes de tu confianza (¡no en internet!), que hayan pasado ya por el proceso de una cirugía de seno. Pregunta e infórmate de primera fuente.

 

Les comparto un ejercicio de análisis para tomar decisiones, que pueden practicar hablando de reconstrucción post-mastectomía:

 

  1. Describe concretamente la decisión que estás por tomar: ¿Quiero reconstruirme el(los) seno(s) después de la mastectomía?
  2. Considerando los factores que expliqué anteriormente, haz una lista de todos los “pros” de la reconstrucción o de la no-reconstrucción. Tus “pros” no son mis “pros”. Cada quien tiene y da un valor diferente a esta lista. Ponte cómo límite enlistar máximo diez cosas que incluyan:
    1. Las recomendaciones de tu médico.
    2. Lo que tu cuerpo pide.
    3. Tus emociones y pensamientos.
    4. El tema económico y de seguros médicos.
    5. Ideas de tus seres queridos.
  3. Ahora haz una lista de todos los “contra”. Igualmente, diez opciones en la lista será el máximo.
  4. Pondera todos los “pros” y “contras” del 1 al 5, dónde 5 significa el mayor peso o importancia para ti, y 1 el menor.
  5. Suma el total de puntos de los “pros” y el total de puntos de los “contra”. Podrás visualizar hacia dónde tu razón se inclina, de acuerdo al grado de importancia para ti.
  6. Ahora, haz la prueba del gut feeling”, o de tu “voz interior”. Buscando un momento de paz interior y exterior, pregúntate: ¿qué es aquello con lo cuál YO me sentiría mejor?
    1. A veces sucede que los puntos se inclinan más hacia el “pro”, pero tu voz interior se inclina más hace el “contra”. O viceversa.
    2. ¿Mi recomendación? Escucha SIEMPRE  tu voz interior.
    3. Ten presente en todo momento que aquello que decidas no atente contra tu vida, contra tu salud. El cuerpo es un regalo increíblemente hermoso que se nos ha dado. Sin embargo, es y será siempre un medio, no un fin. ¡Tu vida es un FIN aún más grande!

 

La opción que elijas, siendo sincera contigo misma, ¡será la correcta! Conozco mujeres felices con un pecho reconstruido. Conozco mujeres felices usando una o dos prótesis diariamente.

 

Hace un par de días compartía con mi clase la decisión que tomé después de la mastectomía. Una de las personas que me escuchaba me dijo: “tu sonrisa me habla de lo convencida y satisfecha que estás con la decisión.” ¡No me había dado cuenta que estaba sonriendo al hablar…!

 

Busca esa sonrisa que sale “automática”; que es producto de cuando hemos tomado la decisión correcta. Busca esa paz y persíguela. Busca reconstruir tu cuerpo de la mano de reconstruir tu alma, ¡tu espíritu! Al final del día, la decisión de reconstruirTE es sólo tuya. Sólo tuya.