Hoy platicamos con Danielle Romero de Jugos para el Alma, a través de Facebook Live en Rosa es Rojo. ¿No pudiste conectarte? Entra AQUI para que escuches las buenas noticias sobre el juicing que Danielle nos ha compartido. ¡Querrás comenzar cuánto antes este hábito de supervivencia!

A continuación te compartimos lo más sobresaliente de nuestra plática, incluyendo algunas recetas favoritas de Dany para jugos.

¡Gracias por acompañarnos!

  1. ¿Qué papel juegan las frutas y verduras en nuestra salud? ¿Qué nutrientes principales

obtengo de ellas? Si me cuesta comer las porciones diarias recomendadas para mi, ¿son los

jugos una buena alternativa?

Respuesta:Imagina, las frutas y los vegetales nos proporcionan todas las vitaminas, minerales, enzimas, antioxidantes y fibras que nuestro cuerpo necesita para mantenerse saludable. Las frutas son más del 90% agua por lo tanto apoyan el proceso de desintoxicación natural del organismo y nos mantienen hidratados. Los vegetales de hoja verde son ricos en clorofila, potente desintoxicante y ayuda a la oxigenación de la sangre, además de que es un potente alcalinizante. Tanto las frutas como los vegetales con ricos en vitamina C para reforzar el sistema inmunológico y además ricos en antioxidantes para hacerle frente al efecto de los radicales libres en el organismo. Son ricas también en en fibra, indispensable para que nuestro colon cumpla con sus funciones de limpieza y desintoxicación.  Todas tienen propiedades anticancerígenas.

La Organización Mundial de la Salud recomienda al menos consumir 400grs de frutas y verduras a diario para una salud óptima, eso es aprox. 5 a 7 porciones. El problema es que hoy en día ni adultos ni niños cumplimos con esas recomendaciones, es por eso que los jugos y los licuados verdes son una excelente opción.

 

  1. ¿Cuál es tu historia y testimonio con el tema de los jugos?

Respuesta:Todo empezó un día cualquiera en el que me encontré con el documental “The beautiful truth”, basado en la historia del doctor alemán Max Gerson y su terapia para el tratamiento de enfermedades crónicas a través de los jugos de vegetales primordialmente, combinado con una dieta alcalina. Para ese entonces, mi primer hijo, que tenía 2 años y medio, sufría de algunas enfermedades respiratorias desde los 5 meses de nacido. Reflujo gástrico grado III, sinusitis, bronquitis, pre-asma, rinitis alérgica, estreñimiento, alergia alimenticia moderada a la proteína de la leche de vaca, y evitábamos la soya, maíz, trigo, cacahuate y el huevo. Habíamos pasado por varios antihistamínicos, antiinflamatorios, esteroides y antibióticos durante todo ese tiempo, y el nebulizador era parte de nuestras vidas. A raíz del abuso de medicamentos, que ocasionaron el daño a su flora intestinal, también era un niño bajo de peso y con un sistema inmunológico muy débil.

Por fortuna, encontramos una excelente neumóloga que nos ayudó con su recuperación, y fue la primera que pensó en tratar el problema de fondo y no solo los síntomas como lo veníamos haciendo. Fue la primera que nos propuso una dieta estricta para evitar que nuestro hijo cayera en otro cuadro alérgico. A pesar de los buenos resultados, estábamos seguros sufriría de algunos de estos problemas el resto de su vida y tendría que vivir tomando de forma regular algún medicamento.

Cuando vi el documental, prácticamente me obsesioné con el tema de la alimentación. Y cuando digo me obsesioné, es porque vi todos los documentales disponibles en Netflix y leí muchos libros sobre el tema. Así que, siendo una asidua lectora, autodidacta, una fiel investigadora y una madre abnegada, renuncié a mi trabajo y pasé todo un año buscando la forma de ayudar a mi hijo. Tenía además otro motivo, una niña en camino. Lo que más pensaba era justamente cómo hacer para que mi hijo, que había vivido más de dos años con un fuerte reflujo gástrico, comiera más vegetales, verduras y frutas y la idea de prepararlos en jugo me pareció perfecto. Mi esposo había comprado un extractor centrífugo marca Breville, desde hacía un año que no habíamos ni sacado de su caja, y allí empezó esta historia. Hoy ya son 4 años desde que cambiamos nuestro estilo de vida, y mis hijos unos niños completamente saludables.

 

  1. ¿Cuál es la diferencia entre un jugo y un smoothie? ¿Uno es mejor que otro, o tienen

propósitos diferentes/complementarios?

Respuesta: básicamente es la fibra. Los jugos son primordialmente de vegetales, y se puede incluir una fruta para mejorar su sabor amargo. Se hacen en extractor de preferencia, el extractor separa la fibra del jugo automáticamente, permitiendo extraer solo el líquido vital de los vegetales y la fruta. La base es un vegetal que sea rico en agua como el pepino, apio y/o el chayote. Son un complemento a la alimentación, funcionan como un multivitamínico. Aportan micronutrimentos esencialmente: vitaminas, minerales. Se toman en ayuno y al menos unos 20 min antes del siguiente alimento, tiempo que tarde el cuerpo en absorber todos los nutrientes porque no se necesita mucho proceso de digestión.

Los smoothies por su lado, son de vegetales y pueden incluir más fruta, pues al contener la fibra de éstos se evitan que tengan picos de glucosa en la sangre. Se hacen en licuadora y al base es agua, agua de coco o alguna leche vegetal de preferencia. Sí pueden ser un alimento más completo y pueden sustituir un desayuno o una cena. Aportan también macronutrientes como proteínas, grasas saludables y carbohidratos si se combinan correctamente los ingredientes.  Nos permiten sentirnos saciados por más tiempo.

 

  1. ¿Se necesita siempre seguir una receta para hacer un jugo?

Respuesta: siempre he dicho que cualquiera puede hacerse un experto en jugos y smoothies. Lo difícil no es tener que seguir una receta, es hacer el hábito y organizarte par incluirlo en la rutina. Al principio sigues recetas para que tengan buen sabor, y aprender a rotar los ingredientes, principalmente los de hojas verdes que contienen algunas antinutrientes como el áxido oxálico que si se consumen durante un tiempo prolongado pueden impedir la correcta absorción de minerales como el calcio. Ya que tienes eso presente, puedes ponerte creativo y hacer tus propias y deliciosas recetas de jugos para toda tu familia. No hay forma que te queden mal, pues tomarse un vaso de espinacas con apio, pepino y limón es una inyección de salud para tu organismo.

 

  1. ¿Es necesario tener extractor de jugos para el juicing? ¿Puedo usar mi licuadora en algunos

casos?

Respuesta: La respuesta siendo estrictos es, sí. Un extractor de prensado en frío sería lo ideal, pues permite conservar la calidad de los nutrientes de los vegetales y frutas,  y sobre todo de las enzimas que son muy sensibles al calor. De acuerdo con el Dr. Hiromi Shinya, autor del libro “La enzima prodigiosa”, una enzima es una proteína catalizadora que se forma dentro de los seres vivos. Donde quiera que haya vida, hay enzimas, son indispensables para la vida.  Son las encargadas de activar las reacciones químicas que ocurren dentro de nuestro cuerpo. Apoyan en las funciones de desintoxicación, digestión, absorción, reemplazo de células viejas por nuevas y la descomposición de toxinas.Son muy sensibles al calor y empiezan a destruirse  a los 48 grados, las licuadoras convencionales van a más de 10,000 RPM generales calor y descomponiendo las enzimas.

Sin embargo, como siempre recomiendo, si no tienes un extractor, empieza con una licuadora, pasa el jugo por un colador o una manta de cielo, y ¡tómalo inmediatamente!

 

  1. ¿Cuál es una guía práctica y sencilla a la hora de hacer jugos?

Respuesta: ¡Se los puedo compartir en una infografía! “¿Cómo preparar un jugo para el alma?”.  Aquí les comparto la guía práctica:

  • Base para los jugosLo básico. No deben faltar el pepino, el apio y chayote.
  • Vegetales verdes. Lo más importante. Espinacas, kale o col rizada, arúgula, berros, acelgas, coles de Bruselas, diente de león.
  • Hierbas: Potencializan. Perejil, cilantro, albahaca, menta, yerbabuena, entre otros.
  • Necesarias para mejorar el sabor. Ayudan mucho si se tienen niños en casa. Recomiendo comprar manzanas verdes, rojas, peras, naranjas o mandarinas, y piña.
  • Otras verduras. Para garantizar una variedad de nutrientes: zanahorias, betabel, col morada, nopal.
  • Los superalimentos. Opcionales: jengibre, cúrcuma, espirulina, moringa, polen, chía, linaza.

 

  1. ¿Nos puedes compartir 3 recetas de jugos que a ti más te gusten y su principal propósito?

Respuesta: ¡Claro! Con todo gusto.

Receta contra la anemia

Medio betabel o remolacha pelada grande. Las remolachas tienen alto contenido de vitamina C, ácido fólico, fibra y minerales esenciales como el potasio y manganeso. Medio pepino, pelado de preferencia si no es orgánico. Recuerden que el pepino es de los vegetales que más carga de pesticidas tiene, por eso mejor sin cáscara. Las hojas de un betabel. Propocionan gran cantidad de antioxidantes, proteínas, fósforo y zinc. Son ricas en vitamina B6, magnesio, potasio, cobre y manganeso. Cinco hojas de kale. Contienen vitamina C y ¡tienen más hierro que las espinacas!

Super verde – Para reforzar sistema inmune

Taza de espinacas, acelga o kale, cualquier verde que tengas en casa.Medio pepino, sin cáscara de preferencia si no es orgánico. El pepino en su composición es 95% agua que nos ayuda a hidratarnos. Cuatro palitos de apio. El apio es diurético y remineralizador. Unos 2 cms de jengibre fresco o una cucharadita en polvo. Tiene propiedades antibacterianas, antivirales, antioxidantes, antiparasitarias y antiinflamatorio. Un diente de ajo ¡Un potente antibiótico natural! Reduce la inflamación y aumenta la función inmunológica.  Jugo de un limón y una cucharada de moringa en polvo, muy ricos en vitamina C.

Jugo de crucíferas – Para el cáncer

Cinco hojas de kale o col rizada. Un pepino, si no es orgánico, de preferencia pelado.  Tallo de un brócoli. Una manzana. Dos 2cms de jengibre fresco, o una cucharadita en polvo. Un puñado de perejil, contiene apigenina, un flavonoide de origen natural, con propiedades anti-inflamatorias, antioxidantes y anticancerosas. Si quieren potenciar sus propiedades antibacterianas, antifúngicas, antivirales y antiparasitarias, agregar un ajo.