¿Cuántas historias reales conocemos de personas que han buscado hacer DE TODO, con tal de mejorar su salud, de engendrar a un hijo, de perder peso, por mencionar algunos ejemplos?

 

Hace un par de años conocí a una persona que había sido diagnosticada con cáncer. Él se había propuesto hacer TODO lo que estuviera en sus manos para curarse. Seguía las indicaciones de sus médicos; sí. Sin embargo, también se fue a buscar otros recursos, más allá de los convencionales o tradicionales, para buscar mejorar su salud.

 

…Que si el agua traída del Himalaya…Que si el diente del tiburón australiano…Que si los masajes…Que si los tés…Que si la agujas…Que si la fruta…Que si…Que si…La lista fue y sigue siendo demasiado extensa.

 

¡La naturaleza nos da mucho para prevenir enfermedades y para mejorar nuestra salud! Sin embargo, ¿cómo elegir bien?

 

Todo lo que se refiere a métodos alternativos, naturales o complemento para la salud es un tema bastante trendy. A mi me gusta llamarlos “métodos complemento”, justo porque creo que tanto la medicina alópata como la no-alópata tienen mucho que aportar para nuestro bienestar, si sabemos elegir y escuchar a nuestro cuerpo.

 

Tengo ya varios años practicando diversos métodos complemento, a la par de las indicaciones del equipo oncológico que me cuida y acompaña. ¡Me encantan! Sin embargo, encontrar las prácticas alternativas adecuadas para mi situación en particular, no ha sido tarea sencilla.

 

A través de este artículo quiero compartir esta guía acerca de cómo elegir un buen método alternativo o complemento, y cómo elegir a un profesional en este campo. ¡Ojalá te ayude!

 

  1. Primeramente busca qué métodos alternativos ofrecen en tu hospital o centro médico donde están tus doctores. ¡Te pueden sorprender! Mis primeros terapeutas me los presentó mi oncólogo, y todos practicaban dentro del hospital dónde me dieron el tratamiento tradicional para el cáncer. Ahí conocí a mi terapeuta de masajes, que practicaba el método Rosen Method Body Work; a mi stress manager; a mi fisioterapeuta; a mi entrenador personal en el gimnasio; a mi nutrióloga. ¡El enfoque de Medicina Integrativa en los hospitales está creciendo por los resultados que se están observando!
  2. Si vas a buscar un médico, naturópata o terapeuta que ofrece algún método complemento, asegúrate que esté certificado e investiga tu mismo al instituto u organismo que lo certifica o califica. ¿Dónde estudió? ¿Quién lo entrenó? Mi única excepción a este punto es para aquellas personas a quienes se les ha otorgado un don especial/sobrenatural para curar  y sanar, y ese don lo ponen al servicio de los demás. Aún en estos casos especiales, los siguientes puntos que les comparto aplican (sobre todo el 8vo!).
  3. Ningún remedio o práctica complemento es magia. Investiga la base científica o histórica del método alternativo o complemento que quieres sumar a tus recursos de salud. ¿Existe bibliografía al respecto? ¿Cuál es? ¿En qué se basa? ¿Alguna cultura milenaria lo practicaba y con qué resultados? ¿Qué estudios y resultados recientes existen al respecto? ¿Existen hospitales alópatas que están integrando este recursos en sus servicios?
  4. Pide una cita para conocer el lugar y al naturópata o terapeuta que te atenderá. Para mi el “click” es muy importante. Prepara esta entrevista y visita con algunas preguntas que sean clave para ti y toma nota. Conocer el lugar también es importante: la limpieza, la gente que colabora ahí, los pacientes. El ambiente cuenta.
  5. Busca a otros pacientes, actuales o pasados, y pregunta todo lo que necesites saber con objetividad. El objetivo de este paso no es que te den por tu lado, que te sigan la corriente y te digan todo lo bonito que te gustaría escuchar. Tampoco estás buscando convencimiento de que ese lugar, médico, terapeuta o remedio es lo peor. Busca hechos concretos. Resultados medibles. Investiga. Escucha y toma nota.
  6. Usa tu lógica y sentido común: practica sólo aquello que no te haga daño. Y documéntate con fuentes confiables sobre beneficios y contraindicaciones. ¿Comer más frutas y verduras? ¿Baños de sal? ¿Masajes curativos? ¿Prácticas de respiración y meditación? ¿Jugos verdes? ¿Ejercicios? ¿Escuchar música para sanar? ¿Enjuagues bucales con aceite? ¡Qué esperas! ¡Aprovecha! Si algo que te recomiendan te parece sospechoso o te hace sentir incómodo, no lo hagas. No lo incorpores a tus hábitos. Es importante saber escuchar qué te dice tu cuerpo.
  7. Prueba. Y prueba. Es importante que tú te sientas cómodo y sobre todo que lo que hagas sea de PROVECHO; que puedas ver cambios positivos.
  8. Algo importante: cuida tu presupuesto. Sí, estos medios complemento requieren de una inversión. Recuerda que tu presupuesto tiene un límite y en base a él elige y siéntete satisfecho con tu decisión. Los verdaderos profesionales en estos campos NO querrán sacarte dinero indefinidamente. Platica con ellos cuál es el plan concreto y pasos a seguir. Si ves que es un plan indefinido y casi infinito…¡puedes estar en presencia de un charlatán!

 

Entonces, ¿todos los naturópatas son charlatantes? ¡NO! Hay muchos profesionales y con una entrega única; comprometidos con su vocación de llevar salud a otros. Es importante dedicar tiempo y recursos para buscarlos y encontrarlos.

 

Finalmente les comparto algo que para mi es clave a la hora de elegir un naturópata o terapeuta de algún remedio complemento: que quiera trabajar en equipo con los médicos alópatas. En otras palabras, que no se “echen tierra” unos a otros. Probablemente es difícil que se pongan totalmente de acuerdo, pues cada quien defiende su punto de vista, su trinchera. Sin embargo, valoro enormemente que exista apertura entre unos y otros. Y esto es lo que me ha dado seguridad a la hora de elegir y practicar medios alternativos en mi rutina diaria de salud.